Desde la infancia, las diferentes expresiones artísticas como el teatro, la danza, la escritura, la pintura o la música, están presentes en el proceso de enseñanza y aprendizaje de los niños.

Según Piaget, el desarrollo cognitivo se experimenta en función de la edad, en diferentes fases, empezando por la adquisición del lenguaje articulado hasta la etapa en el que se desarrolla la capacidad de usar la lógica para llegar a diferentes conclusiones.

 

A partir de esta etapa se puede “pensar sobre pensar”.  Es aquí donde juega un papel fundamental la creación artística, fomentando el uso de los sentidos e influyendo en el desarrollo de las capacidades cognitivas.

Uno de los principales inconvenientes que encuentra el desarrollo de la creación artística en edades adultas es que una vez que se eligen los estudios universitarios, la creación artística se relega a un segundo plano,  anteponiéndose criterios profesionales.

Esto supone que muchos de los talentos que nacen en la infancia queden ocultos.

EL RINCÓN

   DEL    EXPERTO